Notas de la autora:
En el siguiente fic se utilizarán OC para los personajes de Pokemon. Algunos (legendarios) están basados parcialmente en sus versiones originales. En algunas historias los personajes se encuentran en situaciones que no corresponderían a un escenario común para Pokemon. Solo los capítulos con el mismo nombre y tag (#) de numeración continúan. Aquellos sin numeración solo son OS apartes de la trama. Para ver todo el listado de capítulos, buscar en el menú a la derecha y hacer clic sobre el shipping deseado. Son muy apreciados los comentarios y opiniones. Se puede postear sin tener cuenta en blogger (de forma anónima).
#5. Heridas.
Durante los
próximos tres días que no se vieron, ambos pokemon se dedicaron a los
quehaceres normales de sus acomodadas y aburridas vidas como los pokemon de
alta sociedad que eran, solo que ahora el tiempo pasaba todavía más lento al
saber que un ser querido estaba al otro lado de la ciudad, tan cerca y tan
lejos a la vez.
Frente a la
computadora de su amo, Toxicroak estudiaba las salidas y más salidas de dinero
de John mientras el hombre seguía malgastando su vida, su tiempo y su dinero en
fiestas, en alcohol y en mujeres. Lamentaba mucho esta situación, aunque desde
hacía algún tiempo y después de que por meses intentara hacer entrar en razón
al humano, su sensibilidad se había vuelto insensible a los derroches de su
entrenador. Su agente de la bolsa le mantenía buenas cantidades de dinero en la
cuenta bancaria, a coste de un buen porcentaje que se adjudicaba para él,
mientras John creía estar disfrutando la
vida afuera, sin mirar al pasado ni al futuro.
El resto del día Toxicroak siempre conseguía algo qué hacer, como le había mencionado al pequeño Croagunk. Leía bastante y esto mantenía su mente siempre activa pero por sobre todo, distraída. No era fácil vivir en aquella casa cargada de recuerdos, y además solo. Pocas veces veía televisión, aunque siempre se estaba informando respecto de los desastres naturales que estaban aconteciendo en diversos puntos de la región: cosas tan raras e inexplicables como inundaciones en las zonas áridas o nevazón en las costas. Algo estaba alterando a los ecosistemas y las personas y los pokemon lo estaban pagando caro.
En el pasado, John
y él habían salido a investigar cada cosa extraña que ocurriera en cualquier
punto del planeta, casi como dos detectives de sucesos extraños. Hoy solo podía
contentarse con los noticiarios y los datos que había en la red. Tocaba el
piano largamente y sin medir el tiempo, solo para acortar las tediosas horas de
silencio y soledad de la casa. A veces salía a caminar por los alrededores o
paseaba por el bosque que quedaba a algunos kilómetros del hogar. Irónicamente
y siendo un pokemon, jamás tenía algún entrenamiento o batalla de ningún tipo,
fuera contra los animales salvajes que encontraba a veces en sus salidas, o
contra entrenadores que también deambulaban por el lugar. En el pasado él
jamás, jamás había dicho que no a una
pelea, pero hoy las cosas eran muy diferentes.
Constantemente
pensaba en el pequeño Croagunk al que por azares del destino había conocido, y
que tanta felicidad le había traído en las pocas horas que habían compartido
juntos. El solo recordarlo le hacía sonreír y ponía unos granos de azúcar al
aburrido diario vivir. Pensaba en él y en su dulce timidez. En la naturalidad con
la que se ponía en evidencia ante los gestos de él; en la sinceridad con la que
se expresaba y en sus mejillas hinchadas de felicidad. En la facilidad con la
que recibía su afecto y regresaba un poco de vuelta. Se quedó pensando en esto
último y se frotó la mejilla: realmente Croagunk era demasiado sencillo e
inocente…le había aceptado con demasiada facilidad y eso que llevaban muy poco
conociéndose. Esto demostraba lo confiado que era y en la poca o nula
experiencia que tenía del mundo. Esto a su vez le llevó a pensar en lo fácil
que sería para cualquiera abusar de sus sentimientos y hacerle daño.
Se recordó
mentalmente que tendría que tratar con él ese asunto, con el cuidado suficiente
como para que no le cerrara la puerta en la cara a la posibilidad que Toxicroak
veía de conseguir en él un compañero. Tal vez no un compañero romántico…el solo
tener a Croagunk cerca y compartir la tarde era suficiente para alegrar sus
días, aunque tampoco podía engañarse y negar lo mucho que le gustaba tenerlo
cerca, darle afecto y recibir sus tímidas muestras de cariño. Quién sabía en
qué acabarían las cosas. Tal vez hasta sus caminos no estuvieran destinados a
estar juntos y acabaran separándose tarde o temprano. Era una posibilidad muy
factible, y dado por todas las cosas por las que él había pasado, Toxicroak
siempre daba cabida a todas las posibilidades, así le gustaran o no.
El día en que ya
empezaba a echarlo de menos, el timbre de la puerta sonó y uno de los criados
abrió. Él se asomó al pasillo, extrañado de que llegara nadie. Tal vez John
había regresado por cualquier raro motivo…
—Es su invitado
Croagunk del otro día—anunció la mujer a quien estaba a cargo de la casa en
ausencia del amo.
Toxicroak se
sorprendió aún más, pero al instante su expresión cambió a una enteramente
emocionada y salió a recibirlo. Al segundo se detuvo, agradeció a la mujer y
luego retomó el camino. Él nunca se precipitaba a hacer nada, así que aquel
repentino impulso la sorprendió a ella y lo sorprendió a él.
Una vez en la
puerta, el pokemon mayor observó complacido a la pequeña ranita más abajo. Esta
vez su cabeza venía ataviada por una gorra negra y naranja que le cubría
enteramente, probablemente atuendo que su entrenadora le había hecho vestir en
esa ocasión. Miró hacia el patio de entrada, pero el auto rojo ya había
desaparecido.
— ¡Hola!—saludó
Croagunk abajo, levantando un poco la gorra para poder mirar al otro. Sonreía
con su gesto dulce e hinchando sus mejillas anaranjadas.
El mayor sintió una
oleada de felicidad subirle hasta la cabeza. Se agachó, rodeó al pequeño con
ambos brazos y le presionó contra sí.
—Hola—dijo sin más,
casi hundiendo al otro en su bolsa roja asomando bajo la camisa.
De nuevo, Croagunk
no se esperaba eso. Se coloreó de pies a cabeza, pero no hizo el menor movimiento
para intentar zafarse. Toxicroak pareció llenar su vacío de la presencia del
más joven con aquel largo y cálido abrazo. Recordó de golpe lo que se había
dicho hacía un par de días respecto de la ingenuidad del pokemon más pequeño, y
separándose levemente, le detuvo de decir nada con un dedo arriba. Croagunk se contuvo
al instante.
—Tú y yo tenemos
que hablar—sentenció el mayor, sonriendo con un gesto que asustó un poco al
menor.
Continuará...
Continuará...
Bien....
ResponderBorrarPues fue un capitulo tranquilo, y en el que pude ver un poco más de Toxicroak y su vida. Mientras más escribes de él mas es evidente que tiene una vida que está muy vacía. Tuvo muchas cosas especiales, pero ahora su vida es aburrida y vacía, y los recuerdos de todo lo que tuvo antes lo hacen sentir peor y hace lo que puede por al menos estar entretenido. Pero igual ni siquiera leer o tocar el piano lo hace sentir mejor.
Me gusta eso porque mientras más mencionas esas cosas más haces sentir a Toxicroak como un personaje completo.
Ahora, también me gusto cuando pensaba en Croagunk. Se nota que desde que lo conoció a sentido algo especial por él y mientras más tiempo puede conocerlo y pasar con él se siente mejor. Aun así me llamo la atención algunas cosas, como esta frase:
"Esto demostraba lo confiado que era y en la poca o nula experiencia que tenía del mundo. Esto a su vez le llevó a pensar en lo fácil que sería para cualquiera abusar de sus sentimientos y hacerle daño."
No sé por qué, pero al menos para mí casi sonó si le preocupara que Croagunk pueda conocer a alguien más y que ese alguien pueda abusar de él, o que él pueda abusar de la rana sin querer.
"Toxicroak veía de conseguir en él un compañero. Tal vez no un compañero romántico…el solo tener a Croagunk cerca y compartir la tarde era suficiente para alegrar sus días, aunque tampoco podía engañarse y negar lo mucho que le gustaba tenerlo cerca, darle afecto y recibir sus tímidas muestras de cariño. "
¿ah? ¿Ya había pensado en querer tenerlo como compañero romántico? ¿No es demasiado pronto para siquiera pensarlo considerando que lo conoció hacia poco?.... hmm, bueno, supongo que en parte es normal. Aun así me suena algo demasiado pronto (igual que cuando le dio un beso en la cabeza capítulos atrás).
Bien, Croagunk vino una vez más de visita y…………………… ¿ya?
¿Así termina el cap? Me mata las ganas de ver lo que sigue. Supongo que entre otras cosas Toxicroak hablara con Croagunk acerca de su actitud inocente, tal vez le diga a cerca de lo que le paso a sus púas y… tal vez lo que siente. Se pone emocionante porque podría terminar todo de una forma muy emotiva o muy triste pero… ¿hasta ahí lo vas a dejar? ¿Tengo que esperar a otro cap para ver qué sucede?.... bueno, esperare pacientemente a ver qué sucederá con estos dos (lo dejaste hasta ahí a propósito para esperar al siguiente cap ¿cierto?)
Fue un muy buen cap, que muestra un poco más de Toxicroak y todo lo que piensa y siente. Pero aún falta mucho por ver. Pero que estos dos terminen bien ya que a ambos ya les tome una gran simpatía. Me han agradado como los has manejado y creo que no quisiera que terminaran mal, pero bueno, a esperar que harás con ellos.
Espero con ansias el siguiente cap.
Nos leemos, que estés bien.