#23. Canción de las olas.
—
¡Aahh~!—suspiraba el pokemon de alargado cuerpo con desazón—Es increíble lo
mucho que uno se esfuerza para que las cosas salgan bien y el destino acaba torciendo
de cualquier modo los planes.
Había
oscurecido hacía un buen rato y la luna brillaba intensamente a lo lejos.
Rayquaza la observaba con cierta tristeza, a pesar de que la sonrisa nunca se
desvanecía de su rostro. Tenía su largo y poderoso cuerpo echado cómodamente
sobre una esponjada cama blanca de suaves nubes, y un bebé Drifloon que le
hacía compañía se deslizaba por su lado, arrastrado por una imperceptible
brisa.
El
pokemon dragón estiraba su mano y tomaba al pequeño por sus patitas cuando se
alejaba, acercándolo nuevamente a él mientras el pokemon de nuevo se dejaba
llevar por el suave soplo de viento, jugando tranquilamente con su guardián. A
Rayquaza no le molestaba la compañía de sus criaturas y siempre recibía
amablemente a quien deseara visitarle. A la criatura legendaria no parecía
importarle hacerlas de niñero pues le encantaban los pokemon pequeños.
Drifloon
se volvió a verlo con gesto de curiosidad. Era raro ver a Rayquaza con el
semblante decaído.
—Son
mis hermanos—explicó el mayor—. Están pasando por una situación muy difícil y
me veo incapacitados para ayudarlos. Los amo mucho pero no estoy viendo ninguna
solución para su problema.
La
criaturita púrpura giró sobre su cabeza en su sitio y parpadeó un par de veces
con sus pequeños ojos negros.
—Sí,
ya lo sé—dijo el dragón—. Lo más probable es que tenga la solución en frente de
mis narices pero no la estoy viendo: la preocupación no es de mucha ayuda
cuando hay que pensar bien las cosas.
El
globo dio unos ligeros botes con su cuerpo, pidiendo algo de diversión.
Rayquaza sonrió y accedió, inspirando un poco y soplando suavemente una brisa
de aire que arrastró a Drifloon un par de metros, haciéndole dar vueltas. El
pequeño se aferró de una nube esponjada con sus patitas y se metió dentro de
ella, jugando a hacerse el desaparecido.
El pokemon mayor rió levemente y le siguió el juego:
—
¡Oh, no! ¡Drifloon se me ha perdido!—exclamó, fingiéndose alarmado—Lo tenía
aquí hace un momento…
El
bebé rió despacio y asomó su cabeza. Rayquaza abrió su boca cuando lo encontró,
pero antes de decir nada se quedó estático en su sitio, con las fauces abiertas
y los ojos amarillos fijos en la imagen del pequeño Drifloon escondido en su
nube. Cerró despacio la boca y parpadeó con fuerza mientras salía de su
asombro.
—
¡Eso es!—exclamó, levantándose un poco de su cama acolchada y estirando su mano
para sostener delicadamente en ella al pokemon a su cuidado— ¡Drifloon, eres
brillante como las luces de la aurora!—dijo, acercando al bebé a su cabeza y
acariciándolo con su nariz—No puedo esperar a que amanezca para contarle a mis
hermanos de tu estupendo plan~
El
aludido sonrió feliz con sus mejillas hinchadas de felicidad. No tenía la menor
idea de cuál había sido su parte en aquella historia, pero estaba contento de
ello de cualquier modo.
A la
mañana siguiente y con las primeras luces del día, Rayquaza descendió feliz y
emocionado desde las alturas. Enfiló hacia el pequeño trozo de tierra en donde
Kyogre y Groudon estaban temporalmente encallados, y aterrizó silenciosamente
mientras su sonrisa se ensanchaba en su rostro alargado. Los dos pokemon
seguían dormidos, con Kyogre aún en brazos de Groudon y viéndose peligrosamente
adorables en aquella posición. El dragón contempló un instante la escena y
después saludó con grandes ánimos:
—
¡Buenos días, mis amados hermanos~!
Groudon
fue el primero en despertar al reconocer su voz. Se sentó de un impulso en la
arena y Kyogre despertó a su vez por el movimiento. El pokemon rojo volvió la
cabeza buscando al otro y al verlo se puso rápidamente de pie, dejando a su
compañero sin mucho cuidado en la arena.
—Espero
no estar interrumpiendo nada~—siguió Rayquaza, dando un ligero bote con su
cuerpo elástico.
—Nada,
nada…—respondió el mayor de ellos, avergonzado y mirando en cualquier
dirección.
Kyogre
se libró de la modorra sacudiendo un poco la cabeza. Sonrió al ver a su hermano
mayor y le saludó a su vez. El pokemon dragón se acercó a ellos y flotó a pocos
metros de sus compañeros.
—Espero
que hayan tenido una larga charla sobre los últimos sucesos~ La conversación es
muy útil en cualquier tipo de relación.
— ¿A
qué te refieres?—preguntó Groudon, volviéndose a verlo.
—A
eso mismo que he dicho~—respondió el otro, esquivando el verdadero motivo de la
pregunta—La mejor forma de llevarse bien y buscar solución a los problemas es
conversando. Yo ayer, por ejemplo, estaba conversando con un amigo mío sobre
este asunto tan delicado que nos concierne, y de hecho me estuve preguntando
algunas cosas.
—
¿Qué cosas?—preguntó Kyogre.
Rayquaza
cerró los ojos sin dejar de sonreír, en un gesto un tanto enigmático. A Groudon
le pareció extraño, pero Kyogre presentía por esa sonrisa que el mayor tenía
una buena noticia para ellos.
—
¿Han decidido qué es lo que van a hacer de ahora en adelante?—preguntó el
dragón—Ya no es seguro regresar a la isla de Groudon, considerando que los
humanos saben de su ubicación.
—Lo
sabemos—respondió el pokemon rojo seriamente—. Ya no tenemos un lugar a donde ir:
los humanos nos perseguirán allá a donde vayamos.
Su
compañero marino mostró pesar ante esta triste realidad, pero Rayquaza no
dejaba su gesto brillante y emocionado.
—Tú,
mi estimado hermano mayor, podrías irte a lo más profundo de un volcán activo: ninguna
criatura viviente se atrevería a buscarte allí. Y el océano tiene muchas
cavidades profundas y misteriosas que los humanos nunca podrían alcanzar.
—Es
que no…—soltó Kyogre, trabándose un poco—no queremos…distanciarnos…
—
¡Oohhh…!—exclamó Rayquaza, fingiéndose muy sorprendido y mirando en cualquier
dirección—Entiendo, entiendo~ eso complica un poco las cosas. Pero ya saben lo
que dicen~
Los
dos pokemon se quedaron viéndolo esperando que el otro terminara la frase. El
pokemon esmeralda esperaba que los otros terminaran la frase así que se hizo un
silencio de varios segundos.
—
¡¿Qué dicen?!—exclamó el monstruo de tierra, impacientándose.
—“Todo
tiene solución, excepto la muerte”. Y como nadie se ha muerto por aquí, pues
vamos a solucionar este problema—dijo el dragón muy feliz.
Sus
hermanos le observaron un tanto confundidos, pero igualmente expectantes de
saber qué tenía el otro que decir.
—Kyogre—siguió
hablando Rayquaza— ¿crees que puedas ayudar a Groudon a encontrar un lugar muy
alejado y perdido en la nada del océano para que pueda vivir?
—Creo
que puedo, pero…
—
¿Pero?
—
¿Qué caso tiene?—preguntó Groudon, cerrando los puños—Ya encontraron la primera
isla, encontrarán la segunda, la tercera y todas las demás—dijo, bufando aire
caliente por la nariz.
—
¡Aahhh~! Pero yo no estaba con ustedes en ese entonces, ¿cierto?
Los
otros dos negaron con la cabeza. Rayquaza asintió y se irguió orgullosamente.
—
¡Vamos entonces!—exclamó, apuntando al cielo—Viajemos y busquemos el lugar más
apartado del océano para construir vuestro nuevo hogar~ Si ya pudimos construir
la casa de millones de seres vivos entre los tres, sé que podremos hacer una
nueva y perfecta para ustedes también.
Kyogre
y Groudon estuvieron por preguntar pero como el dragón iniciara el vuelo, el pokemon
de tierra ayudó a Kyogre a volver al agua, luego éste cargó a su compañero en
su espalda y salieron mar adentro a buscar un punto perdido en la amplitud de
las aguas. Viajaron durante dos días a un lugar que el pokemon azul consideraba
apropiado, sin que en todo aquel tiempo Rayquaza dijera nada sobre el plan que
tenía entre manos.
Cuando
finalmente llegaron a un lugar inhóspito y desconocido, Rayquaza indicó al
mayor de sus hermanos que por favor levantara una isla al gusto de sus
exigencias.
—
¿Para qué?—volvió a preguntar Groudon, sin terminar de comprender qué ganarían
haciendo lo mismo de antes.
—Tú
espera y verás~—respondió su hermano más joven.
Kyogre
le instó a tener confianza y Groudon aceptó, a regañadientes. Tal y como en la
primera ocasión, reunió toda su energía y la liberó poco a poco, llamando a la
tierra desde la profundidad del mar y levantando el suelo seco y arenoso por
sobre el agua. La nueva isla tenía dimensiones similares a la primera, pero su
arena era todavía más blanca por la ubicación en la que se encontraban. El
pokemon azul dejó a su compañero en tierra, aliviado de no traer su monumental
peso encima.
Groudon
observó en rededor y suspiró con el ceño fruncido.
—
¿Qué ocurre?—preguntó el pokemon esmeralda.
—Está
vacía—respondió el otro—. Tardaré mucho en que vuelva a florecer como la otra…
—No
hay motivo para tener esa cara larga—dijo Rayquaza, flotando por sobre la
arena—. Kyogre y tú tendrán todo el tiempo del mundo para volver este lugar un
paraíso hermoso y florido en donde podrán convivir. Juntos. A solas…~
Los
otros dos se volvieron a verle mientras el dragón desviaba su atención y
escondía su sonrisa.
—
¿Qué te hace pensar que no la perderemos igual que la primera?—quiso saber
Groudon—Todavía no nos has explicado…
—Siempre
tan impaciente, hermano mío—respondió el otro.
El
legendario del cielo se elevó algunos metros en el aire con la mirada de sus
compañeros puestas en él. Cerró los ojos, se concentró profundamente y luego
los abrió, con estos destellando un intenso color dorado resplandeciente.
Rayquaza llamó a los vientos, a la niebla y a las nubes, los que rápidamente
acudieron a su llamado y rodearon la isla varios kilómetros a la redonda.
Kyogre
y Groudon observaron impresionados esta demostración de poder y control sobre
los elementos naturales, tan impresionante como lo era el de ellos, pero
diferente en todos los aspectos. Los vientos moldearon suavemente y con
maestría las nubes esponjadas y la rodearon con niebla, ocultando por entero a
la isla por sus lados pero dejando siempre el cielo claro y brillante por sobre
sus cabezas. A la orden de su señor, las nubes esconderían la isla cuando la
presencia humana estuviera cerca.
Cuando
acabó su labor, el pokemon dragón descendió y sus ojos volvieron a la
normalidad. Sonrió anchamente y esperó elogios por parte de sus hermanos.
— ¿Y
bien?—preguntó.
El
enorme pez azul sonrió, emocionado y feliz al comprender lo que el otro había
hecho. Nadó veloz hasta estar cerca de él y Rayquaza se acercó para recibir su
afecto.
—
¡Es fantástico!—exclamó Kyogre— ¡Esto que has hecho es…!
—
¡Lo es!—exclamó el dragón, compartiendo su felicidad y acariciando su gran
cabeza— Aunque no se me ocurrió a mí, sino a mi amigo Drifloon~
El
pokemon rojo cerró la boca después de la impresión que se había llevado y se
volvió a ver al alegre dúo. Se acercó lentamente y se rascó el cuello.
—Gracias,
Rayquaza—soltó. Le costaba un poco ser amable pero no podía no agradecer el
tremendo favor que les había hecho su hermano. Más que un favor: los había
salvado a ambos.
El
dragón esmeralda sonrió y asintió con la cabeza. Hizo espacio con su hermano
pequeño y se deslizó hasta estar entre ambos.
—El
resto se los dejo a ustedes—dijo, mirando a sus amados compañeros con una
sonrisa llena de satisfacción—. Sé que harán de este lugar un hogar hermoso
para los dos, lleno de vida y color. Después de todo—soltó, guiñando un ojo—,
ambos fueron hechos para hacer estas maravillas juntos.
Kyogre
sonrió al escuchar estas palabras, sintiendo una alegría inusitada en su
corazón: era tal y como él lo había imaginado alguna vez, y esta realidad no
podía hacerle más feliz. Se acercó a su hermano y le agradeció con una caricia
de su cabeza cargada de afecto.
—Gracias,
Rayquaza…
—No
me las des~—dijo el pokemon, devolviéndole el gesto—Sabes que haría lo que
fuera por ustedes, siempre que esté en mis manos.
—
¿Tú que harás ahora?
—
¡Ahh~! Yo me iré a vigilar desde arriba, en los cielos, y a ayudar a otros de
nuestros hermanos a intentar mantener las cosas tan tranquilas como se pueda en
la tierra. Son tiempos muy peligrosos tanto para los pokemon como para los
mismos humanos, y a pesar de que son como son, no podemos dejar simplemente que
se destruyan y se lleven a los demás con ellos~ No eran esos los planes del
creador para ninguna criatura, así que me esforzaré porque sus propósitos se
lleven a cabo.
—No
cuentes conmigo para ello—sentenció Groudon, con los brazos cruzados y bufando.
—
¡Ahahaha! No lo haré, mi estimado hermano. Por ahora lo que más quiero es que
ustedes tengan su merecido tiempo de paz y tranquilidad juntos. Tal vez más
adelante quieran unirse al resto de nosotros para restablecer las cosas, pero
mientras tanto trabajen unidos y hagan de este sitio un bello lugar para los
dos. Vendré a visitarlos alguna vez—dijo, mientras se levantaba del suelo y
comenzaba a ascender lentamente—, ¡pero no me esperen~!
Kyogre
y Groudon lo observaron elevarse, despidiéndose con su mano en alto y con su
gesto siempre afable en la mirada. Los dos pokemon le despidieron desde abajo:
Kyogre sonriente y salpicando agua desde su cabeza, Groudon con su gesto típico
y su mano quieta sobre su cabeza. Rayquaza los observó detenidamente un último
momento, deseando desde el fondo de su corazón que aquellas amadas criaturas
fueran felices y tuvieran finalmente su ansiada paz. Él los estaría cuidando
desde arriba, como siempre había hecho. Pronto enviaría a sus pequeños
mensajeros Wingull en una brisa de viento para hacerles compañía y tener
noticias de ellos, cuando él estuviera lejos. Luego se volvió, y alejándose,
desapareció.
Los
dos pokemon abajo lo vieron marcharse y luego se miraron entre ellos. Habían
pasado por cosas muy difíciles, pero habían conseguido mantenerse juntos por
aquel inusitado sentimiento que los había unido, y les había dado fuerzas para
llegar tan lejos. De ahora en adelante tendrían la eternidad para conocerse, reconciliarse, compartir, aprender
mucho el uno del otro, y trabajar unidos en construir el nuevo hogar que su
hermano había resguardado para ellos entre las nubes plácidas que navegaban
sobre las aguas.
¿Dónde
está esa isla ahora? Nadie lo sabe, pero lo que sí es seguro es que Kyogre y
Groudon viven tranquila y pacíficamente allí. Se puede saber porque su historia
es llevada por el viento, como una romántica canción de las olas.
FIN
¡Un agradecimiento muy especial a mi amigo Gabriel The Wolf King, quien me ha acompañado hasta aquí! ^^ No habría podido sin tu apoyo constante y tus comentarios alentadores c:
Hola Lady ¿Cómo has estado?
ResponderBorrarUn nuevo capítulo, y como siempre, aquí estoy para leerlo y comentarlo.
Una historia más que terminas, y que debo decir que… no me espere lo que sucedió.
Como has dejado claro desde siempre, Rayquaza quiere muchísimo a sus hermanos y realmente está dispuesto a hacer lo que pueda por sus hermanos, así que era obvio que quisiera ayudarlos a que estuvieran en paz en algún lugar, pero como dije, no me imagine que hiciera algo así. Me dio bastante gracia como fue que se le ocurrió la idea, porque es algo que pasa mucho, que alguien nos da una idea para algo, aunque esa persona no sepa que dijo o hizo para darnos esa idea. Ante todo, me sigue agradando demasiado el personaje de Rayquaza y la personalidad que le has dado, alguien sabio, que conoce mucho, pero no es ajeno a los sentimientos y demuestra su afecto a los que quiere, aunque trate de no dejarse llevar por el sentimentalismo, y sobre todo, alegre y jovial. Alguien con quien se podría pasar un rato agradable.
Y pues… ha sido un viaje bastante largo para ambos.
Han pasado por mucho, han tenido que aceptar los sentimientos que nacieron el uno por el otro y aprender a expresarlos, aprendiendo el uno del otro y entenderlo… no ha sido fácil, pero se ha visto como los dos han crecido juntos y pasar de ser dos pokémons que una vez quisieron destruirse y siempre fueron tan distintos a ser dos seres que de verdad se aman y solo quieren estar juntos. De alguna forma ellos siempre estuvieron destinados a hacer cosas increíbles juntos, pero ahora son más que eso, y ahora que tienen su “isla privada” tienen tiempo suficiente para conocerse mucho más, Kyogre tendrá todo el tiempo necesario para dejar de lado su pasado, Groudon el tiempo para abrir aún más su corazón y demostrar un poco más lo que siente y así dejar tan cerrado, y sobre todo… para amarse, creando un hermoso hogar para ambos.
Una vez más, ha sido increíble haber seguido este fic desde el principio hasta el final, ver el crecimiento de estos dos pokémon y sus sentimientos, verlos enfrentar las diferentes dificultades, pero siempre tratando de salir adelante, hasta tener el final feliz que ambos se merecían. De todo, lo que más me ha gustado es esta frase final:
“¿Dónde está esa isla ahora? Nadie lo sabe, pero lo que sí es seguro es que Kyogre y Groudon viven tranquila y pacíficamente allí. Se puede saber porque su historia es llevada por el viento, como una romántica canción de las olas.”
Eso me gusto, principalmente porque da de alguna forma el significado del título de fic, que siendo honesto, no sabía porque le habías puesto al fic “Canción de las olas” pero siempre se me olvidaba preguntar.
En si, un maravilloso fic muy emotivo, con escenas tensas, alegres, tristes, reflexivas, hasta graciosas. Un fic que me encanto desde que comenzó y me alegra ver su final.
Otra vez, gracias por tan buen trabajo, y no tienes por qué agradecerme, es un gusto leer tus fics y comentarlos, pero me alegra saber que te he apoyado y que mis comentarios de alguna forma de han animado. Espero seguir leyendo trabajos tuyos y espero también trabajar en los míos, y debo decir, aunque me digan cursi o lo que sea, hay autores que sus fics inspiran a mejorar y a escribir más, y Lady Beelze, tú eres la autora que más me ha inspirado para mejorar y seguir escribiendo mis fics, así que… gracias.
Y bueno, así termina el fic, y supongo que el blog estará algo inactivo hasta que llegue el fic protagonizado por los dos dragones que están de fondo en el blog.
Sin más que decir, mucha suerte, y nos leeremos después.
Hoola mi estimado gabriel ^^
Borrarte dejo esta respuesta aqui y no por FF como siempre hago xD porque quisiera que los que pasan por aqui (?) sepan lo agradecida que te estoy por haberme acompañado, desde el primer cap del fic 'heridas' hasta este último de 'canción de las olas'. Haha~ me alegra que te gustara tanto ^^ y de nuevo me sorprende y te agradezco que, aún no gustándote el yaoi, decidieras darle una oportunidad a estas dos historias c:
¿Te gustó la frase final? xD ami también. Se me ocurrió una noche a las dos de la madrugada mientras intentaba dormir x'D y como no tenía ganas de levantarme, tuve que escribirla en el teléfono ;A; haha~ Sabes que aprecio mucho tus comentarios, las observaciones, las cosas graciosas que se te ocurren y el apoyo que me das 8D aunque sea solo una persona la que nos empuje, lo valoramos mucho ^^
El blog entrará en un hiatus temporal mientras escribo los caps del siguiente fic, tal y como dices c: pondré una entrada random hablando de los fics xD por si la quieres leer.
Gracias de nuevo por todo ^^ seguimos en contacto por FF! :D
Seguiremos en contacto, y ya lei las otras dos entradas que pusiste. creo que las comente.
ResponderBorrarUna vez mas, no tienes que agradecerme, ha sido un gusto leer estos dos fics y que bueno que mis comentarios te hayan gustado.
nos veremos luego.
Hola! Soy una de tus lectoras de Fanfiction que, echandole una ojeada a tu perfil, he terminado aqui ^^U
ResponderBorrarPara ser esactos, sigo tu fic de "Canción de las olas" y al ver que aqui ya lo tenias completamente terminado...las ganas de spoilearme han podido conmigo XD
Bueno, del fic decir que m'he ha encantado! La forma en la que escribes y absorbes al lector es sencillamente impresionante (Cuando disfrutas leyendo el tiempo pasa volando...). De todo el fic, sin duda lo que me ha gustado mas (A parte de la relacion entre Groudon y Kyogre que es adorable *-*) ha sido Rayquaza XD
El caracter que le has dado es muy diferente al que yo pienso que podria tener, un ser serio y sabio al que no le gusta que le molesten en su territorio y que solo intervendria en una situacion si fuera de vital importancia. I tambien algo agresivo y de mal caracter (Pero solo quando le molestan lo suficiente como para que pierda la paciencia)
Bueno, con Rayquaza me he reido mas de una vez y me alegro que haya sido gracias a el que la parejita pueda vivir en paz sin que nadie les moleste.
Tambien he tenido la oportunidad de leer "Heridas" y admito que me sentia algo reacia a leerlo por los dos pokemon protagonistas (No son de mis favoritos precisamente...) Sin embargo, me alegro de haberlo hecho. Habria perdido la oportunidad de disfutar una historia con muchos sentimientos y...y no se que mas decir...cuando lees una historia asi sientes muchas cosas. Ganas de llorar en el final es una de ellas X'D
Quiero darte las gracias por escribir dos fics tan maravillosos y que espero poder disfrutar mas de tu lectura en un futuro.
Un saludo desde España y hasta la proxima! :D